Nací en mayo de 1970, o sea un tiempito antes de que se juegue el mundial de México, el primer y último torneo en el cual la selección argentina no estuvo presente, al menos desde que estoy en este mundo.
Obviamente no tengo recuerdo de ese mundial, pero si he tenido la posibilidad de ver imágenes del Brasil campeón de ese mundial, con la figura inconmensurable del momento que fue Pelé. Mi viejo me hablaba maravillas de ese equipo, aparte de Pelé, nombraba a Jairzinho, Tostao, Rivelinho y Gerson, eran invencibles; pero claro, es todo recuerdo adquirido, no propio.
De Alemania 74 tampoco tengo recuerdos propios, apenas contaba con 4 añitos, en este caso fue lo mismo que en anterior, he visto videos de Holanda, La naranja mecánica, pero no más que eso, ni siquiera la actuación de Argentina.
Llegó 1978, ahí comienzan los recuerdos propios, pareciera que como de la nada y desde cero empieza la cuestión mundialista en mi memoria, lo primero que me acuerdo es de ir al Bar 1093 con mi papá, bar que aun está donde empieza (o termina) San Pedro. Tengo en la memoria el gran televisor blanco y negro en una punta y en lo alto y el audio del relato de Muñoz en la otra punta, porque en general bajaban el volumen de la tele y ponían el de la radio para que tenga más emoción, decían.
No sé si me atraía mas el tema mundialista y las jugadas de Kempes o el café con leche con bay biscuit que mi viejo me compraba.
Teníamos un auto blanco, bastante viejo, de marca Borward o algo así, y mi vieja no tuvo mejor idea que pintarle 2 franjas celestes en el capot con cal para ir a festejar al centro, cosa que hizo que se levantara la pintura original y quedara mas choto de lo que era ese querido automóvil.
España 1982, yo particularmente creía que con el equipo campeón, mas Maradona… ¡¡no nos ganaba nadie!! No ha sido así lamentablemente, si bien no fue un papel horrible, empezar perdiendo con Bélgica en el primer partido y que después nos toque en la misma zona Brasil e Italia… claramente no era un mundial para nuestros muchachos.
1986 otra vez México, pero esta vez con Argentina adentro, con mucho sufrimiento, pero adentro, legítimamente. Tenía 16 años y ya era conciente de lo que era un mundial y lo que era el fútbol, es más, jugaba en las divisiones inferiores del Club Sportivo La Esperanza, en la quinta división, arquero todo raspado por el círculo de tierra que se forma en el área.
El primer partido que vimos con mi viejo fue en un bar que estaba frente a la plaza Belgrano, en ese lugar hoy hay una heladería, el match era entre Brasil y España si mal no recuerdo, con mi viejo queríamos ver a Brasil, me pasa en todos los mundiales, Brasil es al menos promesa de buen futbol, mas de una vez la promesa no se hizo realidad, pero de todas maneras sigue siendo una promesa.
Tengo una duda sobre el día en el cual jugo el primer partido Argentina, seguramente fue un lunes o un viernes, porque yo estaba en clase, iba solo los lunes y viernes, el resto de los días iba a la fabrica Tupperware a cumplir con el Plan Dual, así que me era complicado ver el partido Argentina – Corea (nunca supe si del norte o del sur) pero claro, queríamos ver el partido y nos fuimos al centro a verlo, pasamos por el Butti, estaba todo cerrado porque lo estaban viendo en un sistema donde ampliaban la pantalla del televisor y eso necesitaba oscuridad para que se notara que en ese coso se estaba transmitiendo un partido de fútbol. Se me viene a la cabeza la imagen en primer plano de Maradona con el respectivo zócalo que decía 10. D. Maradona.
El segundo cotejo lo vi en la fábrica, tuvieron la gran idea de parar todo por 2 horas y poder ver el partido contra Italia, creo que ahí se empezó a creer en el equipo y más que nada en Diego.
El partido contra Inglaterra lo vi en un televisor que no se veía absolutamente nada, en San Pedro la tele se veía muy mal, salvo los que tenían lo que fuera una especie de TV por cable que se llamaba Telesistema, pero claro, llegaba a unas pocas familias del centro de San Pedro, y yo no vivía en esa zona. Así que el famoso gol de diego a los ingleses, no lo vi, sólo escuché el relato de Mauro Viale.
Otra cosa que recuerdo de ese mundial, fue también en el Bar 1093, fue en la semifinal contra Bélgica, nunca había visto a mi viejo así, más que nada en los goles de Maradona, se levanto y con el puño en el aire gritaba enloquecido… ¡Diego! ¡Diego! Increíble imagen de mi padre adorando al como diría Víctor Hugo, Barrilete cósmico.
De la final lo único que recuerdo es que lo estaba viendo en la casa de mi amigo Gerardo, estábamos sentados yo y mi primo Claudio, y cuando Burruchaga hizo el 3 a 2, los dos gritamos en forma corta ¡Gol! Y nada más, me parece que fue por la incredulidad, porque pensábamos que Alemania nos cagaba en el alargue.
Italia 90 fue muy emotivo, en ese momento ya teníamos la posibilidad de contar con TV por cable, era otra cosa, hasta teníamos la chance de ver los partidos por TVN de Chile, con los comentarios de Pedro Carcuro, quien nos caía bien porque hablaba muy bien de Argentina, pero claro, a la hora de la final, nuestros hermanos trasandinos nos traicionaban hinchando para Alemania, al menos era lo que mostraba la tele chilena.
Respecto de los partidos, fue sufrir y sufrir, Brasil y sus tiros en los palos, el penal atajado a Diego, los penales atajados por Goyco, las puteadas de Diego en la final cuando los tanos silbaban el himno, el penal que no fue, pero fue, Codesal y la puta madre que los parió… triste final, subcampeones.
1994, Estados Unidos organizaba la Fifa Word Cup. Fue el mundial donde los canales se trasladaron enteros, eran épocas del ficticio 1 a 1, y los medios mandaron hasta la señora que limpiaba las oficinas, fue claramente un mundial menemista.
Nuestro equipo llegaba de la mano de Coco Basile, jugaban bonito, había buen plantel y aparte contaba con Maradona, quien volvía de una suspensión por doping. El primer partido, contra Grecia, lo vimos en la casa da Dani Eckerdt, Argentina hizo un partidazo, hubo toques, goles y buen juego, pero lo más emocionante fue cuando Diego la clavó en un ángulo, lo gritamos como locos, no recuerdo si fue el tercero o el cuarto gol, o sea, ya no era un gol importante, pero creo que el hecho de que fuera él quien lo hizo, bastó para que nos pongamos eufóricos.
La euforia duró apenas 90 minutos más, fue el partido contra Nigeria, equipo duro, fuerte y con buena técnica. Pero claro, tuvo que entrar la enfermera y llevarse al Diego al control antidoping… y así nos fue, no tengo muy presente si nos enteramos en ese mismo día o al día siguiente de que le habían ¨cortado las piernas¨ al actual técnico del seleccionado, pero si me acuerdo perfectamente que fuimos a jugar al Padle con una tristeza enorme, fue un bajón, no podíamos sacarnos de la cabeza lo que había pasado, fue realmente un día gris.
El mundial de Francia, no me gustó nada, más allá de poder ver la mayoría de los partidos en la pantalla gigante que ponía Aldo Nocera, después no recuerdo nada lindo, todo termino con el cabezazo de Ortega al arquero de Holanda sumado al gol sobre la hora que nos dejó afuera, todo mal.
En 2002 ya vivía en Buenos Aires, a este campeonato lo vi en mi lugar de trabajo, trabajaba de noche, los partidos eran de madrugada, muy corto ese mundial por cierto, ¡que desazón dios mío! Que nos pasó?
En Alemania 2006 estaba esperanzado, al equipo lo dirigía Pekerman quien para mí era sinónimo de buen futbol, había ganado 3 mundiales juveniles y siempre con un estilo de juego limpio y transparente. El 6 a 1 a Serbia, el taco de Román, la aparición de Messi y el golazo de Maxi Rodríguez a México, me daban de alguna manera la esperanza de que este mundial sería diferente… pero bueno, en cuartos de final… vuelta a casa.
¡Y llegó 2010! Justo el año en el cual cumplí los 40 años, y estoy a horas del primer partido de la selección de Diego Maradona, otra vez Diego, como en el 82, 86, 90 y 94… otra vez Diego. Ya vi los 2 primeros partidos que terminaron en empate, en goles y en poco atractivo. Así que ojala Argentina sea el encargado de ponerle atractivo futbolístico ya que lo referido a lo artístico ha sido, justamente más que atractivo.
La fiebre mundialista aun no paso los 37 grados normales en mi cuerpo, de a poco iré enfermando de mundialitis, aunque la idea es disfrutarlo y que sea lo que tiene que ser… una fiesta.
¡Feliz mundial para todos!